Mientras bebo un sorvo de la amarga "Estrella Damm" gracias al dispenser de bebidas que tiene el hostel, les cuento un día que la verdad que no tuvo mucho condimento. Si hay un día del viaje que por ahí se podría omitir, sería hoy.
Desayuné, me fui devuelta a la cama a descansar, luego exigiéndome a mi mismo hacer algo obligatoriamente recordé que el lunes, cuando fui al Museo del Prado, me dijeron que con la misma entrada, podría ir otro día y visitar el resto del museo. Así que para allá fui.
Los que me conocen saben que no soy muy amante de los museos, pero éste me sorprendió por lo enorme que era (no pude terminar de verlo todo) y por la calidad de algunas pinturas. Aunque no soy crítico de arte, lo que importe es que la pintura te llegue o te sorprenda.
Después de dos largas horas decidí salir de allí. Ya era hora del almuerzo así que me vine en dirección al hostel y a dos cuadras del mismo comí en un barcito muy español, donde algunos comenzales le gritaban al mozo que cuando pudiera le alcanzara tal cosa. Aclaro que no se llamaba Manolo el mozo.
Regresé donde me hospedo y me dormí media hora de siesta en un sillón del Salón principal que tiene una temperatura hermosa porque no hace mucho calor y no hace frío. Al despertar, me di un baño para despertarme e hice un trabajo para la facultad que tengo pendiente, mientras escuchaba música de la televisión, de la que a mi me gusta por cierto.
Se hizo la hora de la cena, así que caminando por el centro vi un lugar donde tenían carne argentina. "A mi juego me llamaron", dije. Así que me clavé (?) un lomo con verduritas asadas. Si me preguntan una puntuación: 9. Muy sabroso y tierno.
Nuevamente aquí, desde donde escribo todos los días. Mañana si dios quiere estaré escribiendo desde Sevilla. A las 12 del mediodía sale mi tren desde Atocha. Ya estoy muy ansioso. Quiero que sea viernes. Quiero ver esos 3 o 4 mil argentinos alentando frente a los 22 mil españoles, pero se nos va a escuchar, van a ver!
miércoles, 30 de noviembre de 2011
martes, 29 de noviembre de 2011
Madrid- Día 3
Si hay algo que apesta más que MTV, es MTV doblado al "gallego". Estos son los momentos de ira que no se pueden evitar. A los lectores les pido mil disculpas si alguno es fan de ese canal.
Ahora que me descargué un poco les cuento que tal anduvo este tercer día en la capital española. Si hay algo que no puedo entender es como a las 14hs hace 7 grados y a las19hs hace 12, pero de esto que se encarguen los meteorólogos (?).
El city tour fue la forma más sencilla y rápida de conocer lugares a los que sino no hubiera ido por un tema de tiempo y de comodidad. Por 20 euros, una visita de aproximadamente una hora con un programa, símil a lo que sería un guía, pero por computadora, te explica la historia de cada lugar donde vas recorriendo. La verdad que lugares como el Palacio Real y Plaza Mayor, son de lo más maravilloso de Madrid.
El almuerzo fue en Mc Dondalds, para no perder la costumbre. Luego un descanso en el hostel y la ida al estadio Vicente Calderón, del Atlético de Madrid. Una hermosa cancha que no tiene que envidiarle nada a muchas otras en Europa, un verdadero lujo. Por supuesto que no es tan llamativa como la del Real Madrid, ni tiene tanta historia como los "blancos". Es más, es el único equipo de Europa que fue campeón de la Copa Intercontinental sin haber ganado la Champions League (fue subcampeon del Bayern Munich en 1974, pero éste no jugó porque no llegó a un arreglo con la UEFA).
A las 9 de la noche, cuando empezó a agarrarme hambre, dejé la computadora en la habitación, en la que sigo estando solo, y me puse a buscar un restaurant donde pasaran al Barcelona. Decepcionado por no encontrar ninguno, entré a un lugar de comidas rápidas (de sandwichs) en la mismísima Plaza del Sol. Como cerraban a las 22hs, tuve que elegir entre lo poco que le quedaba.
Ahora, en el hostel, escribiendo y pensando no saber qué hacer mañana ya que visité casi todo lo que podía la ciudad, trataré de encontrar algún lugar al que no haya ido. El jueves viajo a Sevilla, así que mañana será mi último día entero en Madrid. Por ahí hasta salgo a ver que onda la noche madrileña. Me dijeron que la noche de Barcelona es mejor. Veremos si tienen razón.
lunes, 28 de noviembre de 2011
Madrid- Día 2
No voy a dejar de sorprenderme de encontrar en las calles de Madrid más gente hablando en ruso, italiano, portugues, chino, que la que habla español. Y no exagero. Créanme que es muy loco no entender nada en un país donde "hablan en español".
Hoy es un día que no voy a olvidar jamás. Visitar el Estadio Bernabeu era uno de mis sueños. Ni viéndolo por televisión se dan una idea de lo inmenso que es y de lo impactante que es estar en una de sus tribunas y visitando el museo, tal vez uno de los museos con la más rica historia del mundo futbolístico.
No sé si fue suerte o tal vez porque me vieron solo, en el estadio del Real Madrid, me hice amigo de 4 guatemaltecos, unos genios, que me dijeron si quería que me tomaran algunas fotos, y luego seguimos el recorrido del Tour y mañana organizamos para ir a hacer el City Tour de Madrid en un bus sin techo, para poder conocer lugares que si no es yendo en metro o autobús, no son cerca para ir caminando. Aunque todo está relativamente cerca aquí si se compara con Buenos Aires.
Hoy fue un día en el que me levanté 10 minutos antes que cierre la cocina donde dan el desayuno, y luego de tomar un potente café con leche y un jugo de naranja, me convencí de ir a caminar. El Parque del Retiro es bello y sorprendente por la cantidad de verde que tiene, que no se ve en muchas partes de Madrid. Además tiene detalles de cortes de árboles que lo hace perfecto. El Museo del Prado con una muestra del Hermitage, con objetos traídos de Rusia que, aunque a uno no le gusten las obras de arte, lo dejan boquiabierto desde la entrada hasta la salida.
Almorzé y cené en dos lugares distintos, por 10 euros. Ese precio es lo que cuesta en todos los bares de esta zona comer. Es raro encontrar alguno que cueste mucho más.
Las personas que estaban en la habitación se fueron todas hoy por la mañana. Eran un japonés, con el que apenas crucé unas palabras en inglés, y una pareja de portugueses que hablaban español, hinchas del Benfica ellos. Así que estoy solo en la habitación, no sé por cuanto tiempo.
Hoy ya me sentí más adaptado a la vida del hostel. Es difícil el primer día, es medio chocante la mezcla de razas en la ciudad, imagínense aquí. Sin duda la computadora me ayuda a mantenerme conectado y poder escribir un poco lo que siento, sino creo que sería todo más complicado.
Madrid- Día 1
Cuando no se te viene a la mente nada para comenzar a escribir, sucede que un rubio, tal vez de Rusia o algún país cercano, saca él sólo de la expendedora de cervezas 4 latas de "Estrella Damm". Mientras tanto, un chino usa una laptop de las buenas desde hace ya más de dos horas. Y en la tv pasan un recital de ACDC. Es así la vida de hostel. Y eso que todavía no vi una gran cantidad de personas, aunque mi habitación está completa.
Todavía no sé qué voy a comer. En la esquina hay un lugar donde venden comida, posiblemente hoy me compre algo hecho y ya desde mañana veré a ver si me cocino algo. La verdad que estoy cansado no tanto fisicamente sino mentalmente. Los viajes en general, suelen desgastar. Y más si hay un cambio de horas y paso del calor agobiante de Buenos Aires de los últimos días, al frío madrileño (de 10 grados), que se sienten y mucho.
Al lado mio se acaba de sentar a usar su laptop uno de los que está en mi habitación. Me di cuenta porque tiene puesto como un reloj la llave que nos dan para entrar. No tengo idea de que lugar es aunque estaba con una chica y hablaban o inglés o ruso, no llegué a distinguir porque la música no me dejó.
Ahora habrá que empezar a entablar conversación, como se pueda. Mañana ya va a ser un día que puede llegar a ser más organizado. Como ven, las cosas en el hostel se suceden así, de repente. Los cuartos son muy pequeños como para quedarse allí, no hay lugar para hacer casi nada. Por eso todos salen o están en el salón usando sus computadoras personales o las que te ofrece el hostel.
Por último, y lo que me sorprendió de este primer día, creo que por la calle escuché a más personas hablando en otro idioma, que a los españoles. Es increíble la cantidad de personas que hay aquí y con sus culturas, no conozco Nueva York pero creo que no debe estar lejos de eso. En todos lados de Madrid pasaba esto, subte, hostel, calles céntricas y no céntricas.
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